Ñusta Huillac: la princesa inca cuya leyenda dio origen a La Tirana
La leyenda de Ñusta Huillac, princesa inca que se enamoró de un prisionero europeo, está en el origen mítico de la Fiesta de La Tirana en Tarapacá.
Algunas leyendas explican el nombre de un lugar. La de Ñusta Huillac hizo algo más: terminó dando origen a una de las festividades religiosas más multitudinarias de Chile, todavía viva cuatro siglos después de los hechos que la inspiraron.
Ñusta Huillac: la princesa a la que llamaron "la tirana"
Según la tradición oral, Ñusta Huillac era una princesa de origen inca enviada a controlar la región de Tarapacá tras la conquista de este territorio por el Tahuantinsuyo. Su carácter firme —algunos dicen severo— frente a los prisioneros de guerra le habría ganado el apodo de "la tirana", el mismo que terminaría dándole nombre al pueblo que hoy conocemos.
El giro de la historia llega con un prisionero europeo: Ñusta Huillac se enamoró de él, rompiendo las reglas que ella misma debía hacer cumplir. Esa relación prohibida, y la conversión religiosa que la acompañó, terminó en tragedia para ambos.
De la tumba a la peregrinación
Tras la ejecución de la pareja, se habría edificado una ermita en el lugar de su sepultura. Ese sitio, cargado de significado por la historia de amor y martirio, se convirtió con el tiempo en centro de peregrinación religiosa — el mismo terreno donde hoy se celebra la Fiesta de La Tirana cada 16 de julio.
Los elementos centrales de la leyenda
- Una princesa inca enviada a gobernar Tarapacá tras la conquista
- Un prisionero europeo del que se enamora, rompiendo el protocolo
- Una conversión religiosa que sella su destino
- Una ermita levantada sobre su tumba, origen del actual santuario
Un personaje que sigue vivo en la memoria popular
Lo notable de Ñusta Huillac es que su historia no quedó atrapada en los libros de historia: sigue circulando de forma oral, repetida cada año por quienes participan en la fiesta que lleva su apodo. Pocas figuras históricas o legendarias del norte de Chile logran esa vigencia cultural tan directa.
Para quien sigue los personajes históricos y legendarios que moldearon la identidad del norte, Ñusta Huillac es un caso fascinante: una mujer cuya leyenda de amor prohibido sigue moviendo a cientos de miles de personas, siglos después de su muerte.





