Termas de Puritama: ocho pozas de agua mineral en pleno desierto de Atacama
A 3.500 metros de altitud, las Termas de Puritama ofrecen ocho pozas de agua mineral entre 28°C y 31°C en una quebrada del desierto de Atacama.
El desierto de Atacama es, casi por definición, el lugar menos asociado al agua en todo el planeta. Y sin embargo, en una quebrada angosta a 3.500 metros de altitud, brota agua tibia, rica en minerales, formando ocho pozas naturales: las Termas de Puritama.
Termas de Puritama: minerales que vienen de las profundidades volcánicas
El agua de estas pozas no es fría como la de un río de altura ni hirviendo como un géiser: se mantiene entre 28°C y 31°C, una temperatura que invita a permanecer dentro sin prisa. Su origen es geotérmico, producto de la actividad volcánica que atraviesa toda esta región andina, y trae consigo una composición mineral rica en calcio, magnesio, sodio y boro.
Esa combinación de minerales es justamente lo que distingue a Puritama de una simple piscina de agua tibia: cada elemento disuelto en el agua aporta propiedades distintas, desde efectos relajantes hasta beneficios atribuidos tradicionalmente a la piel y las articulaciones.
Ocho pozas, un mismo cañón
El recorrido por Puritama no se limita a una sola piscina: las ocho pozas están distribuidas a lo largo de la quebrada, conectadas por senderos que permiten ir de una a otra, cada una con ligeras variaciones de temperatura y profundidad según su posición en el curso del agua.
Lo que distingue a Puritama
- Ocho pozas naturales conectadas por senderos
- Temperatura del agua entre 28°C y 31°C
- Minerales disueltos: calcio, magnesio, sodio y boro
- Ubicadas en una quebrada a 3.500 metros de altitud
Bienestar que exige respeto por el entorno
Visitar Puritama implica también asumir cierta responsabilidad: la fragilidad del ecosistema altoandino exige que los visitantes mantengan senderos señalizados, eviten dejar residuos y respeten los horarios de visita, de forma que las pozas sigan siendo sostenibles para las próximas generaciones de viajeros.
Para quien busca experiencias de bienestar conectadas con la naturaleza del norte de Chile, las Termas de Puritama demuestran que incluso el desierto más árido del mundo puede esconder, en sus quebradas, un espacio de descanso genuino.





